domingo, 19 de junio de 2011

Rayando el sol

Después de un agotador día de trabajo, Clara llega a casa.
Con la mirada perdida, se dispone a prepararse un té que acompañará con algún dulce que encuentre en la despensa.
Hoy ha sido un día para olvidar, no ha salido nada como estaba previsto; el jefe está recortando plantilla por culpa de la maldita crisis y, probablemente, el siguiente nombre en la interminable lista del paro, sea el suyo; su mejor amiga la ha traicionado por culpa de un miserable que no vale un centavo; y para colmo, ella no podía borrar de su mente aquellos pensamientos, aquellos que le atormentaban noche y día y eran culpables de su frustración y desánimo.
¿Estaría también él pensando en ella en ese instante?
Probablemente no.
Hacía días que no sabía nada de él; como estaba o como se encontraba, que había estado haciendo en este tiempo que no han podido verse, y sobre todo si se había acordado de ella; aunque ésta última pregunta sabía perfectamente que no sería capaz de hacérsela y se quedaría con la duda.
Deseaba verle, para así poder saber que estába bien, y cerciorarse que todavía seguía formando parte de su vida.
Aunque estas ansias se veían frustradas cuando ,se preguntaba, si él tendría tantas ganas de verla como ella las tenía de verle a él, y se respondía ella misma que no era así.
Desde siempre, ella había mostrado más afectividad hacia él que viceversa, pero eso no le había importado mucho, ella seguía constante, intentando descubrir el gran tesoro, que creía que escondía, pero que él no le dejaba descubrir.
Estando sumida en sus pensamientos sonó el microondas indicando que ya estaba el agua lista para preparar el té.Cogió la bolsita de té, la hundió en el vaso y esperó que el agua se tiñese de un extraño color marrón amarillento.
-BIP BIP BIP
Había recibido un sms , De quién sería? ¿Se habría acordado por fin Andrés de ella?
"Clara, me acaban de avisar de que, el lunes que viene, habrá una reunión a las 11:00, dónde se hablará de la organización de la plantilla para el próximo mes. Buenas noches guapa, que descanses. Guille."
El que faltaba...
Guille, era muy amigo de Clara, se podría decir que el único; y por otra parte, era el mejor amigo de Andrés, eran como hermanos.
Guille y ella se lo contaban todo, bueno casi todo... Clara nunca se había atrevido a preguntarle directamente por Andrés, le daba miedo de que pudiera contarle algo de su conversación a Andrés y que éste se diese cuenta de la verdad, se diese cuenta de que él era el protagonista de los sueños e ilusiones que la mantenían con fuerzas, de que era el único que mandaba sobre sus sentimientos y emociones, de que estaba enamorada de él.
Hace un tiempo no le hubiese importado mucho que lo hubiera descubierto, pues se llevaban genial y hablaban todos los días, pero desde hace unos meses estaba como distante, no la llamaba, como si hubiera desaparecido, y aunque ella ponía todo su empeño en soplar, había llamas que ya nunca volverían.
El único consuelo que le quedaba era Guille, el único enlace que la mantenía unida a él.
Realmente era Guille quien se merecía todo su cariño, pues era él el que cuando la veía triste la animaba y abrazaba, era él , el que cuando la veía contenta reía junto a ella, era él el que siempre la apoyaba; pero no era él por el que sufría, no era él por el que se pasaba noches en vela; aunque intentaba ser justa y responderle con todo su cariño, al igual que hacía él, no podía, no era él el que tenía un hueco en su corazón, que parecía que nunca se cerraría.
Se acabó la cena, recogió la cocina y se acostó,le costó un tiempo dormirse, hasta que al final lo consiguió, dedicándole sus últimos pensamientos a aquel hombre por el que se consumía y sabía que volver a verlo, la hundiría más todavía, pues vería que su amor no era correspondido y que su sufrimiento en silencio era en vano.
Mientras esto sucedía, se escuchaba la pista número 3 del disco de su grupo musical favorito: Maná. "No me has llamado estoy desesperado, son muchas lunas las que te he llorado.Rayando el sol, desesperación, es más fácil llegar al sol, que a tu corazón"







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