miércoles, 22 de junio de 2016

Eclipse. Verano II

Catalina volvió con sus amigas.
Emma, que había estado observándola, le salió al acecho

- Oye Cat, ¿Quién era el chico con el que hablabas?
- Pues uno que, por lo visto, tiene ganas de pescar algo
- Vaya vaya... ¿y se le da bien?- preguntó con una sonrisa picarona
- No está mal, tampoco hemos hablado mucho, sólo sé que se llama Lorenzo. Va un poco pasado de rosca ya, no me interesa hablar con él en esas condiciones.
- ¡Ay Cat! ¿Qué voy a hacer contigo? qué más da si está más o menos borracho, tú habla con él y ya se verá lo que surge... Tú lo que necesitas es otro cubata para dejar de pensar tanto y dejarte llevar.
- No pienso hacer eso Emma, nunca sale bien, o a mí al menos no, ya lo sabes.
- Necesitas vivir más el momento Cat. Le has gustado, por tu mirada sé que él a ti tampoco te ha dejado indiferente... no va a pasar nada malo porque hables con él un rato. ¡Mira, por ahí viene! hazme caso Cat por favor, verás como va todo bien.

- Hola, venía a despedirme de la chica sin nombre. Me voy con mis amigos a seguir la fiesta en otro sitio, ¿Te gustaría venir?
- Gracias, pero prefiero quedarme, no creo que tarde mucho en irme a casa.
- Vaya... No pensé que fueses tan aburrida..pero bueno, como quieras. Encantado de conocerte, que disfrutes. -dijo con una sonrisa que bien le podría haber valido para la nominación como actor del año.

Cuando ya se estaba yendo oyó su voz.

- Espera!
Cuando vio que Lorenzo se habia girado hacia ella prosiguió
- Que no me vaya contigo ahora no quiere decir que no me apetezca hablar en otro momento. Si quieres te doy mi teléfono y quedamos otro día.
-¡Perfecto! Lo apunto ahora mismo -respondió mientras sacaba su movil del bolsillo.
Apuntó los números que le dijo Catalina y lo guardó en su agenda de contactos.
-Listo! Espero que la próxima vez pueda ponerte un nombre -dijo esperanzado en que se lo dijese en ese mismo instante
- Es posible... -respondió sonriendo mientras pensaba en cómo se las ingeniaría el chico en aquella casión para que así fuese.
- Yo tambien tengo mis artimañas preciosa -dijo mientras guardaba el movil en el bolsillo y le guiñaba el ojo - Nos vemos pronto! Te escribiré! -y se fue.

- Si tus miradas matasen yo ya estaría muerta - le dijo a Emma cuando Lorenzo ya no podía oírla
- Tú sí que lo dejaste muerto cariño, después de que vino a despedirse y lo ibas a dejar irse sin más. Tenías que haberte ido! Yo te habría acompañado y le habríamos dado una alegría al cuerpo! - le recriminó justo antes de irse bailando hacia el grupo de amigos
Catalina no pudo hacer más que reírse y seguirla.





domingo, 8 de mayo de 2016

Eclipse. Verano


Llegaste. Verano.
Seguimos. Otoño.
Terminamos. Invierno.
Ahora y siempre, primavera.

El sol preparó el escenario para su amante imposible. La luna entró en acción con gran pesadumbre, pues de nuevo terminaba un ciclo más en el que no pudo encontrarse con su amado.
Esa noche, la luna, triste y envidiosa, decidió jugar con aquellas personas a las que alumbraba. Ella no podía ser la única que sufriese el castigo de no poder disfrutar de la compañía de su amor y en ese momento, aprovechando el poco tiempo que tenía, fue cuando hizo que se vieran.

Dos jóvenes, en un pub, pasando una agradable noche de verano entre amigos, sin más preocupación que la de hacer que esa noche fuese un contínuo de risas, baile y alcohol. El reflejo de la luz sobre el pelo negro de ella en contraste con su piel, blanca como la nieve y sobre los ojos color miel de él fue suficiente para dejarlos embelesados.
La Luna sabía bien como jugar sus cartas, conocía sus habilidades perfectamente, al igual que conocía de antemano a los títeres de su obra de teatro.
Había visto, meses atrás, como cada noche ella se había dormido dejándo su almohada impreganda de lágrimas por una historia de amor que terminó. Ahora, ya superado todo, se dormía convencida de que no se dejaría engañar de nuevo por nada ni nadie.
A un par de manzanas de la habitación de la chica estaba él. El astro no había podido evitar fijarse en cómo pasaba cada noche frente al ordenador, absorto en su trabajo, para olvidar la desazón que le había dejado la última palabra de cinco letras que le dijo aquella amiga, con la que tanto tiempo había estado soñando.
Semanas después y hasta ahora, algunos fines de semana, pasaba las noches acompañado, jugando entre las sábanas a borrar con besos y caricias de otros labios, ese rechazo que se había quedado grabado en lo más hondo de su ser.
Ambos habían asumido un roll con el que afrontar la rutina diaria y pero no con el que ser felices definitivamente.

Él fue hacia donde estaba ella atraido por la luminosidad que parecía desprender.
Ella caminó hacia él atraida por la calidez y bondad que le inspiraba.
Ajenos los dos al destino que les esperaba.

- Hola guapa, ¿Qué te apetece beber? - preguntó él con su ensayada sonrisa seductora.
- Pues un whisky con limón - respondió ella mientras intentaba descifrar su enigmática mirada.
Llamó al camarero y pidió un whisky para ella y y otro para él.
- ¡Vaya! Vas fuerte, ¿Un día duro?
-  La verdad es que no. Es el cumpleaños de mi mejor amiga y hay que celebrarlo por todo lo alto. Al fin y al cabo, los amigos de verdad se lo merecen todo ¿no crees?
- ¡Por supuesto que sí! El que tiene un amigo tiene un tesoro.
- Eso dicen. ¿Cómo te llamas?
- Lorenzo, Loren para los amigos, pero tú me puedes llamar como mejor te parezca -dijo acercándose unos centímertros más a ella.- ¿Y tu nombre cuál es?
- En un libro, hace mucho, leí que los nombres tienen poder. Las palabras en sí son poderosas pero los nombres son muchísimo más.
- ¿Ah sí? -respondió sorprendido a la vez que intrigado - ¿Eso significa entonces que te he concedido sobre mí un poder desconocido? - preguntó con una entonación que daba a entender que se reía de aquello pero sin llegar a parecer grosero.
- Es posible. Deberías pensar mejor con quién te atreves a conversar - le respondió, dejando un lugar al misterio que ella tanto adoraba.
- Bueno, espero no haberme equivocado esta vez, señorita sin nombre. Supongo que no le vale el precio que he pagado por invitarla, en esta calurosa noche, para revelarme ese arma poderosa ¿Verdad?
- Verdad - dijo con un sonrisa satisfecha por haberlo atrapado en su juego.
- Entonces brindemos por volver a vernos en otra ocasión en la que yo pueda tener de nuevo la oportunidad de conocer su nombre.
- Así sea.

En el cielo, la luna resplandecía llena de orgullo y malicia.

(Continuará...)



domingo, 8 de noviembre de 2015

El reencuentro: Luna menguante

En la otra punta de la ciudad se encontraba la otra mitad de esta historia, Claudia.

La verdad es que no esperaba encontrarse a Tomás aquella noche, pensaba que viviría lejos, que estaría trabajando en el extranjero como siempre quiso. Se preguntó si se habría quedado por alguna chica, aunque conociéndolo lo dudaba mucho, no se lo imaginaba sentando cabeza, demasiado liberal y fantástico.
Había pasado mucho tiempo desde la última vez que se vieron, años, pero seguía igual que siempre, sólo que con algunas canas más que no le sentaban nada mal. La misma piel blanquecina que tanto contrastaba con la suya, los mismos labios finos y sonrisa perfecta, los mismos ojos con aquel color otoñal que le traían tantos recuerdos y el mismo pendiente de coco en la oreja izquierda.

A pesar de que el físico de ambos poco había cambiado, su interior no tenía nada que ver con aquella Claudia de hace 4 años.
Aquella parte soñadora, intuitiva e impetuosa quedó cautiva en una prisión con fuertes barrotes de realidad, racionalidad y precaución en su mente el día en el que él la hirió.
Su relación con Tomás nunca fue fácil, fue como una utopía al estilo de las mejores novelas románticas. Dos almas con un arjé idéntico pero a las que los dados de los dioses al rodar marcaron destinos distintos. Parecía una cruel broma de Eros el hecho de que se hubiesen conocido pues, poco tiempo después, los dos fueron conscientes de que esa ilusión no acabaría bien. Les unía un lazo inexplicable, irracional y por mucho que intentaron alejarse el uno del otro siempre volvían alegando alguna excusa, cualquiera les parecía buena para romper el silencio creado.Él representaba la parte más liberal de ella, era como el viento mismo, iba donde quería y hacía lo que le apetecía. Era lo que le atraía de él, pues una parte de su corazón anhelaba poder ser así aunque su condición era la de responsable y prudente.
Finalmente, tal y como pensaron, no acabaron bien, ya que únicamente tenían en común la atracción que sentían el uno por el otro. Por mucho que Claudia quiso volar era demasiado lo que debía dejar atrás y olvidar. No hubo suficiente polvo de hadas para los dos, así que cortaron por lo sano, precisamente porque aquello no era nada sano y de seguir sólo se habrían herido más ya que estaban estancados en una historia que no daba más de sí.

Después del desengaño, Claudia decidió que a partir de ahora jamás se dejaría guiar por su parte más emocional, que a partir de ahora sólo tendría la fortuna de obtener su cariño aquel que antes demostrase que lo merecía, aquel que la valorase realmente y que estuviese dispuesto a cualquier cosa con tal de tenerla a su lado, aquel que se diese cuenta de que tenía delante a la mujer maravillosa que ella era. Fue difícil pero lo cumplió. No fueron pocos los que intentaron saltar la muralla que se había puesto pero en vano quedó el intento, pues ninguno cumplía con las promesas que ella se había hecho, así que se iban por donde habían venido.

¿Qué habría sido de él? ¿Habría pensado en ella? ¿Sería este reencuentro una broma más del destino? La verdad era que, en ella, el conocerlo había sido un antes y un después en su vida, pero una vez superada su ausencia no volvió a pensar mucho más en él, sólo si sonaba alguna canción que les gustaba a ambos o si alguien hacía mención a su ciudad natal que era Málaga.
Esperaba que se acordase de la cita que tenían por la tarde, pues cuando se lo dijo ya había bebido alguna copa y el alcohol le podía haber borrado ese recuerdo.
La verdad es que tenía curiosidad por saber en qué había cambiado su vida y cuales eran sus planes de futuro, después de todo había sido alguien importante en su vida y, por encima de todo, la curiosidad era en ella algo innato.

Al entrar en el baño para darse su ducha matutina diaria cogió su móvil, buscó su lista de reproducción y le dio al play: "(...)What doesn't kill you makes you stronger, stronger. Just me, myself and I (...)"

jueves, 20 de agosto de 2015

El reencuentro: Luna creciente

Una mano dubitativa salía de las sábanas en busca del despertador que, ruidosamente, anunciaba que la hora de dejar atrás la cama había llegado ya, aunque Tomás se resignaba a ello.
Era sábado, pero no era un sábado cualquiera. Los sucesos de la noche anterior empezaron a dar vueltas en su cabeza, aunque esta estaba más cerca del mundo de los sueños que de la realidad.
Salida con los amigos, alcohol,buena música, baile...y, de repente, ella. Todo lo demás eran imágenes mas o menos claras teñidas por la resaca del whisky pero su cara, esa cara color café qe tantas veces había sido protagonista de sus sueños y causa de sus noches de insomnio, esa era imposible de olvidar.
Recordó que estaba tan atractiva como siempre, con un vestido que realzaba su figura y todo su glorioso cuerpo, aquel cuerpo que sus manos habían recorrido en aquella afortunada ocasión. Recordó cómo se reía, aquellas risas que un día fueron para él bálsamo para sus preocupaciones y chispa de su alegría y que ahora eran la banda sonora de sus pensamientos de añoranza y arrepentimiento.
Quizás fue por el efecto desinhibidor del alcohol, quizás por el magnetismo que producía sobre él, quizás porque sentía que aquel momento era la segunda oportunidad que tanto había anhelado o quizás fue por todas esas cosas juntas por lo que se acercó a ella decidido a no volver a dejarla ir.
Sus palabras exactas no las llega a recordar pero sí se acuerda de su voz melosa que tanto le gusta, de que a pesar de todo le habló con cariño, aunque fuese un cariño con sabor a tiempo pasado,pero era un sentimiento bueno al fin y al cabo y él estaba dispuesto a agarrarse a un clavo ardiendo con tal de recuperarla. Su último pensamiento fue que habían quedado esa misma tarde para ponerse al día con sus vidas.
Tomás saltó de la cama al fin. Parecía que el sol brillaba más aquel día. Después de todo aún quedaba esperanza, aunque fuese muy poca, casi inexistente, pero estaba decidido a aprovecharla y hacerla crecer poco a poco.
Aquel 1 de agosto lo tendría siempre en la memoria pensó mientras le daba al play : "Eramos distintos imposibles y un futuro menos claro(...)"

viernes, 24 de octubre de 2014

Vuelve princesa

Tres años.. Tres años esperando, tres años rezando, tres años callando,tres años suspirando, en definitiva, tres años soñando un sueño que no existe. Ese es el problema de soñar durante tiempo, que vas pensando en detalles, en como te gustaría que fuese tu mundo ideal,y cuando crees que lo has conseguido te das cuenta de que no es tan perfecto como pensabas, que tu ilusión no concuerda con la realidad, que el sueño es efímero y no eterno como tu habías planeado. Después de un tiempo la primavera pasa a ser invierno, las nubes tapan el sol radiante que te había alumbrado y calentado, las flores de los árboles se congelan y dentro de ti solo existe una pregunta: ¿Por qué?

Echas la vista atrás intentando ver donde está el error para enmendarlo y volver a tu mundo idílico. 
Lo primero que recuerdas es a ti soñando, una niña inocente, con ganas de comerse el mundo, con ganas de vivir esa vida que había visto en películas y había leído en multitud de libros, dispuesta a VIVIR. Recuerdas cómo imaginabas tu vida perfecta, tu pareja perfecta, todo bien cuadrado dentro de tus ideas. Pero algo te impedía vivir esa felicidad, ese cuento de Disney... el despertar de la bella durmiente, la vida de blancanieves, la libertad de la sirenita, no llegaba.
Sigues recordando y te das cuenta que estuviste demasiado tiempo durmiendo, demasiado tiempo muerta, demasiado tiempo sin voz. Te das cuenta de que cuando lo que anhelabas llegó sentiste que la paciencia tiene su recompensa y que los sueños se hacen realidad. La noria de tu vida se había parado en el sitio más alto donde las demás personas se asemejaban a hormiguitas. Recuerdas que fuiste muy feliz, que todos los días era primavera, cada día significaba una sorpresa nueva, sensaciones nuevas, algunas más gratificantes, otras menos, pero el resultado final siempre era muy postitivo, Solías hacer planes futuros imaginando que esta felicidad siempre seguiría. Siempre soñando. Solías pensar en ti y tu principe azul siendo felices, pero, al final, todo ha acabado siendo aire. Recuerdas qe poco a poco el principie se fue esfumando, el castillo se iba cayendo y tu despertar, tu vida, tu libertad parecían más un eco lejano que algo presente. Finalmente recuerdas que el principe se fue, el castillo se convirtió en ruinas y tú te quedaste impotente sin poder hacer nada para parar este declive.

¿Por qué?

Quizás habías imaginado demasiado, quizás habías pensado algo tan perfecto que era imposible que durase tanto tiempo en la vida real. Quizás le habías dado demasiada importancia a tu complemento, habías esperado tanto, te habías obsesionado tanto con aquello que cuando llegó estabas dispuesta a todo, a desvivirte, pero la otra parte no había vivido eso, no había tenido la experiencia de la espera, no había tenido que amar en silencio, no había tenido que sacrificarse para conseguirlo, simplemente estaba todo hecho, solo había que dejarse hacer. Quizás te equivocaste de sueño, de principe o de castillo.
Quizás...

Ahora te encuentras en el frio invierno. El despertar de la bella durmiente es la alarma del móvil que a las 6,30 te avisa de que un día nuevo comienza, la vida de blancanieves es rutina y la libertad de la sirenita tienes que construirtela tú sola. La niña inocente adquirió experiencia y una inyección de realismo que, como cualquier inyección a cualquier niña, le resultó desagradable.
Aun así jamás podrás dejar de SOÑAR, es lo que te mantiene viva. Piensas en un mundo paralelo, en un mundo en el vuelva a existir ese castillo, en el que siempre sea primavera y en el que el principe,hasta la médula enamorado, te diga Vuelve princesa.

martes, 18 de junio de 2013

Ten fe, sucederá.

¿Sabéis cuándo ocurre aquello que deseáis? Justo cuando os dais por vencidos y dejáis que la vida siga su curso, justo cuando os dais cuenta de que pase lo que pase lo aceptareis mejor o peor, justo cuando ya no os importa, entonces es cuando, la mayoría de las veces, ocurre lo que tanto deseáis.
Cierto es que antes de llegar ese momento hay sufrimiento, agobio y malos momentos, pero cuando sucede aquello que tanto ansías, aunque parezca mentira, todo lo malo anterior parece menos amargo, parece algo pequeño comparado con la inmensa felicidad y alegría que tienes ahora.
El título de este entrada es "Ten fe" porque es lo que yo he ganado con esta experiencia, he ganado confianza en el futuro, esperanza, convencimiento de que pase lo que pase, lo vea malo o lo vea bueno,lo entienda o no, al final será para bien mio. He ganado aquello con lo que soñaba día y noche.
Seguro que más de uno tenéis un deseo personal que creéis inalcanzable y en el que estáis pensado al mismo tiempo que leéis estas líneas, pues bien, yo os digo que ese deseo no es tan imposible, que con un poco de suerte, paciencia y esperanza se realizará, porque las cosas pasan cuando está previsto que pasen, no cuando uno quiere, pero al final acaba por hacerse realidad aquello que anhelabas y te sientes la persona más afortunada del mundo porque después de todo tu sueño se ha cumplido y todo lo malo es pasado.
Tened fe, soy la prueba viviente de que los sueños se cumplen.
"La vida se acaba cuando dejas de soñar y la esperanza cuando dejas de creer. Paciencia "




viernes, 16 de noviembre de 2012

La sorprendente y efímera felicidad


Felicidad,Qué es la felicidad? Yo la definiría como la sensación que tienes cuando piensas que todo está bien como está y estás agusto con tu situación actual porque aceptas y quieres todo lo que tienes. No es necesario poseerlo todo para ser feliz,ni mucho menos. Una persona pobre puede llegar a sentirse más feliz que una persona rica,pues la primera obtendrá felicidad con algo que quizás para el rico sea habitual poseer y este segundo necesitará algo más grandioso para sentirse bien, de ahí el dicho de no es más feliz el que más tiene sino el que menos necesita.
Sentirse feliz o ser feliz no es algo fácil de conseguir y además es muchas veces una sensación pasajera pues la vida en ocasiones nos juega malas pasadas y es inevitable sentirse triste...
La mayoría de las veces que nos entristecemos es porque las cosas no han transcurrido según nuestros planes, nuestras expectativas de futuro no se han conseguido o han tomado un rumbo distinto al que nosotros quisiéramos... en definitiva,nos sentimos mal con nuestra historia... pero no debemos tirar la toalla,¡¡No debemos rendirnos!!
Pensarás, que sabrá esta que lo pinta todo tan bonito... No pretendo decir que eres un tonto/a por sentirte mal, es algo natural que no se puede evitar por mucho que se quiera, sólo te digo que no te hundas,que aunque creas que no hay remedio y que todo es un desastre no es así, que más tarde o más temprano lo superarás, sabes cuál es la verdadera putada? que no sabes cuando...
Las mejores cosas de la vida vienen por sorpresa,cuando menos te lo esperas PAM,va la vida y te sorprende.
Yo que hace unos meses hubiese dado todo por conseguir entrar en la carrera que yo quería y empezar la vida universitaria, no cambiaría mi situación actual en mi módulo,con unas notas que para mi eran inalcanzables el año pasado. Cierto es que no siempre he estado tan convencida de esto, pero ahora sé que entrar en el módulo ha sido lo mejor para mi. Estoy adquiriendo muchos conocimientos que me servirán para la carrera,estoy conociendo a gente nueva genial, estoy viendo mi esfuerzo por fin recompensado.
¡Así que adelante!, llora si tienes que llorar,sácate todas las penas y malestares, y cuando ya te hayas desahogado sonríe y vive el día a día porque hay un mundo dispuesto a sorprenderte si te dejas llevar.